Se trata de un parapente motorizado. Se lleva en la espalda un pequeño motor (usualmente de dos tiempos) que va empujando para que el parapente aumente su sustentación y permita ganar altura.
El concepto de un avión transportable en el maletero del coche es suficiente argumento para interesarse y alcanzar la máxima expresión de avión ultraligero.
Actualmente en algunos lugares se les ha clasificado como microligeros. Pues el hecho de poder despegar con los pies (pese a algún inconveniente y limitaciones), que lo convierten en una aeronave todo-terreno (para playas, praderas, nevados, sembrados e incluso serviría hasta para salir de la azotea de un gran edificio o de la plaza de un pueblo).
Debido al radio de giro tan reducido y a su velocidad mínima de vuelo, (convirtiéndose en una de la aeronave mas lentas) puede aterrizar prácticamente en cualquier sitio.
A los pilotos de parapente se les abre un abanico de posibilidades (no tener que recorrer cientos de kilometros. Para llegar a una ladera atestada de gente, poder volar siguiendo el zigzagueante cauce de un río, sobrevolar montañas de las que no se puede despegar, volar sobre las nubes o con la capa de niebla pegada a 50 metros del suelo, etc.).
En cuanto a la ecología del paramotor, siempre es peor el daño al ambiente de la gasolina que se gasta al conducir 300 km, en un fin de semana para ir a volar a cierta montaña, que los 5 litros que cuestan 2 horas de vuelo cerca de tu casa.